• Martes, 22 de septiembre de 2026

VULCANOLOGÍA / OBSERVACIÓN ESPACIAL 

La NASA dio a conocer nuevas imágenes satelitales que confirman la vitalidad incesante del lago de lava que burbujea en el cráter somital del Monte Michael, un volcán activo emplazado en la remota Isla Saunders, parte del archipiélago de las Sandwich del Sur.

La ventana despejada sobre el Monte Michael pronto desaparecería. Una semana después, cuando el satélite Landsat 9 sobrevoló la isla, la atmósfera había regresado con mayor actividad. Sin embargo, los patrones climáticos interactuaron con la isla, creando un espectáculo propio. El pico de 843 metros de altura (2766 pies), que se eleva desde el océano, perturbó los vientos, generando una serie de nubes onduladas que recordaban la estela de un barco , un fenómeno común en esta región. Las imágenes en falso color captadas por el satélite Aqua de la NASA indican que probablemente también existía una estela volcánica causada por la desgasificación de dióxido de azufre

La observación fue lograda gracias a una inusual ventana de cielos despejados registrada por el sensor Operational Land Imager (OLI) a bordo del satélite Landsat 8. Al procesar las bandas de onda corta infrarroja, los especialistas detectaron una marcada firma térmica que sobresale entre el manto nival, acompañada por una tenue columna de vapor y ceniza que tiñe de oscuro las laderas septentrionales del cono volcánico.

Albergar un lago de lava persistente es una rareza geológica extraordinaria. En todo el planeta existen apenas un puñado de volcanes con esta singularidad —como el Kīlauea en Hawái, el Erta Ale en Etiopía o el Monte Erebus—, dado que mantener magma fundido expuesto al aire libre sin que se solidifique exige un equilibrio térmico casi perfecto entre el suministro continuo de gas del interior de la corteza y la pérdida calórica superficial.

Dada la inaccesibilidad extrema de la Isla Saunders, donde desembarcar por vía marítima resulta prácticamente inviable por los acantilados de hielo y el oleaje violento, el monitoreo orbital permanente representa el único medio viable para desentrañar la dinámica interna de estos colosos australes.

Las series temporales acumuladas durante las últimas tres décadas constatan que el lago de lava del Monte Michael no responde a un episodio eruptivo pasajero, sino a un sistema magmático abierto y estable que continúa ofreciendo a los científicos una ventana privilegiada a las entrañas del planeta.

Fuente: NASA Earth Observatory

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