Dos investigadores simpatizantes de cazar Pokémon encontraron una forma de seguir sus aventuras en un entorno extremo: la Antártida.
En la base australiana Davis, situada en las colinas Veslfold, se identificaron dos PokéParadas donde los entrenadores podían recoger huevos y Poké Balls.
Esta novedad permitió a los amantes del juego combinar actividad física con una experiencia única en uno de los lugares más remotos del planeta.
El hallazgo se debe a una iniciativa de Niantic para ampliar la red de Poké Paradas en zonas remotas y para responder a la demanda de la comunidad.
Los protagonistas, el investigador Raimon Hennessy y el doctor Peter Rizzo, expresaron entusiasmo por la noticia. Afirmaron que la experiencia de jugar y colaborar con la ciencia en un entorno polar resulta sorprendente y enriquecedora.
“Mi pareja me preguntó si podía enviarle postales de Pokémon GO desde la Antártida, pero no había PokéParadas disponibles. Así que escribió un post en Reddit que recibió casi 300 comentarios, lo que hizo que Niantic respondiera. Poco después aparecieron dos PokéParada en la estación y enseguida me di cuenta de que nuestro médico, Peter, también estaba jugando, lo que fue una agradable sorpresa”, comentó Raimon-
Los científicos involucrados destacaron la importancia de estas ubicaciones para promover la divulgación científica. Además, subrayan que estas iniciativas fomentan la curiosidad y la movilidad.
La historia subraya una tendencia creciente: las tecnologías móviles y los sistemas de geolocalización permiten llevar experiencias culturales, tecnológicas, de entretenimiento y científicas a espacios remotos.
Fuente:
puregaming.es