EPIDEMIOLOGÍA Y FAUNA SILVESTRE
El Programa Antártico Australiano (AAD) confirmó oficialmente la detección de casos positivos de influenza aviar de alta patogenicidad del subtipo H5N1 en colonias de pingüinos papúa (Pygoscelis papua) en la remota isla Heard, situada en el extremo subantártico del océano Índico sur.
El hallazgo representa la primera incursión documentada de este virus de rápida dispersión en aves residentes de dependencias territoriales australianas meridionales, encendiendo las alarmas biológicas por la posibilidad de que gaviotas dominicanas o págalos antárticos propaguen el patógeno hacia las populosas colonias costeras del continente.
El profesor Hugh Possingham, vicepresidente de BirdLife Australia, afirmó que la propagación del virus a otras especies era “un hecho muy preocupante”.
El diario The Guardias informó que “las autoridades ambientales australianas impusieron protocolos de bioseguridad reforzados que contemplan la desinfección química integral de calzado, indumentaria y equipos científicos en cada desembarco, junto con la restricción de aproximación a las zonas de nidificación para contener la transmisión comunitaria”.
La ministra de Agricultura, Julie Collins, sostuvo que se han invertido más de 100 millones de dólares para reforzar la preparación y la capacidad de respuesta.
El virus H5N1 llegó a la Antártida en la temporada 2023-24, con los primeros casos detectados en Georgia del Sur, luego se propagó a la isla Marion y a las islas subantárticas francesas de Kerguelen y Crozet, situadas a unos 500 km de las islas Heard y McDonald.
“La cepa mortal y contagiosa de la gripe aviar, que ya ha matado a millones de aves marinas, aves silvestres y aves de corral en el extranjero, se confirmó en elefantes marinos del sur en la isla Heard en noviembre de 2025”, expuso el medio de comunicación británico.
Fuente: The Guardian