China conmemora cada 25 de Mayo el aniversario de la fundación de su primera base antártica denominada “Gran Muralla”, la cual fue construida en la península Fildes, en la isla Rey Jorge (también llamada isla 25 de Mayo) dentro de las islas Shetland del Sur.
Se construyó con ayuda de la base chilena Frei, que está muy cerca, y cuenta con unas 40 personas durante el verano y cerca de 14 en el invierno.
Para China, la Antártida o “Nanji”, una palabra compuesta por dos caracteres (y que significa Extremo Sur) pertenece al patrimonio común de la Humanidad, por lo cual, todos los Estados deben tener derecho a participar de su gobernanza.
Según esta concepción, dado el carácter de territorio “res nullius” (“cosa de nadie”) que le otorga el Sistema del Tratado Antártico (STA), la presencia sostenida en el tiempo, la inversión en investigación científica y el desempeño de la diplomacia a nivel institucional son cuestiones a considerar en cuanto al tipo de visión que mantiene en la gobernanza de la Antártida, actuando acorde al marco institucional y la normativa vigente del mencionado STA.
Para Ruan Jianping, profesor de la Escuela de Política y Gestión Pública de la Universidad de Wuhan, la Antártida es un escenario donde se amalgaman acciones de juegos geopolíticos y gobernanza global y cuyo catalizador es el Sistema del Tratado Antártico, gracias al cual se logra estabilidad y equilibrio de su coexistencia.
Fuente: Instituto de Relaciones Internacionales (IRI)