El Monte Erebus, situado en la Isla Ross, es el volcán activo más austral de la Tierra y uno de los pocos colosos geológicos del planeta que mantiene un lago de lava activo y burbujeante de forma ininterrumpida desde hace décadas en su cumbre de 3.794 metros de altitud.

Pero si hay algo por lo que el Erebus ha captado la atención de vulcanólogos y medios internacionales es por el hecho de que, en sus constantes erupciones de gases volcánicos, expulsa microscópicas partículas de oro puro. Las estimaciones científicas calculan una emanación cercana a los 80 gramos diarios de metal precioso, con un valor de mercado que ronda los 6.000 euros cotidianos.
«Las partículas de oro que emite el Erebus viajan en las plumas de gas caliente a temperaturas extremas y se han detectado en el aire a más de 1.000 kilómetros del cráter, demostrando una dinámica hidrotermal subterránea única en el planeta», señalan los geólogos polares.
La particularidad de este fenómeno radica en que las partículas expulsadas se miden en micrómetros (la milésima parte de un milímetro), dispersándose como un fino polvillo en la atmósfera polar y sobre las nieves eternas de la meseta antártica, lo que hace inviable cualquier intento de explotación minera comercial pero abre una ventana científica invaluable sobre las profundidades de la corteza terrestre.
Fuente: El Debate