Una aeronave de transporte militar adscrita al programa de abastecimiento estadounidense debió interrumpir su trayecto hacia el sur global y retornar a su punto de partida tras recibir un aviso sobre actividad aeroespacial de riesgo proveniente de Rusia.
La aeronave, identificada como un C-17 Globemaster III bajo el código ICE28, había despegado desde Christchurch el 18 de agosto con rumbo a la base científica McMurdo.
El inusual giro de timón obedeció a una notificación formal de seguridad de vuelo y no a complicaciones meteorológicas o fallas mecánicas.
El despegue fue alrededor de las 9:00 horas, y retornó de las zonas australes aterrizando de nuevo en Christchurch a las 11:29 horas, acumulando unas dos horas y media de vuelo.
La agencia estatal rusa encargada de la regulación del tráfico aéreo comunicó la ejecución de un lanzamiento balístico programado, que correspondía al ciclo WINFLY, operativo de finales de invierno.
El reporte de riesgo provino originalmente de la corporación rusa de gestión del tráfico aéreo, la cual advirtió a la Autoridad de Aviación Civil de Nueva Zelanda sobre el ensayo misilístico dentro de la Región Oceánica de Información de Vuelo neozelandesa.
El organismo regulador emitió la siguiente precisión: «[La agencia de control de tráfico aéreo rusa] nos informó sobre un lanzamiento de misiles planeado y el peligro potencial asociado para el espacio aéreo internacional, dentro de la Región de Información de Vuelo Oceánica de Nueva Zelanda.»
Ante esta situación, el ministro de Asuntos Exteriores neozelandés, Winston Peters, solicitó explicaciones formales a Moscú sobre el alcance de dicha advertencia.
