Una vértebra olvidada durante décadas en las instalaciones del British Antarctic Survey en Cambridge ha sido identificada recientemente como el primer hueso de dinosaurio hallado en el continente austral.
El paleontólogo Paul Barrett del Museo de Historia Natural sostuvo que «esto demuestra que una zona que hoy consideramos completamente inhabitible, en su día fue perfectamente habitable y estuvo poblada por una gran variedad de seres vivos».
La pieza, recuperada originalmente en 1985 en la isla James Ross, había sido catalogada en un principio como el resto óseo de un reptil marino.
Tras un reexamen liderado por expertos, el fragmento resultó pertenecer a la sección caudal de un titanosaurio. Este ejemplar herbívoro de cuello largo medía aproximadamente siete metros de longitud y habitó el planeta hace unos 82 millones de años.
La morfología del fósil fue clave para corregir su clasificación histórica: una de sus caras presenta una concavidad mientras que la opuesta muestra una protuberancia esférica, conformando la clásica articulación en rótula propia de este linaje de saurópodos gigantes.
Durante el periodo en que vivió este espécimen, el extremo más austral del planeta presentaba un paisaje radicalmente diferente al actual, caracterizado por una cobertura de densos bosques y condiciones idóneas para el desarrollo de diversas especies de fauna.
Mark Evans, responsable de la colección científica, reflexionó sobre el hallazgo al señalar que el redescubrimiento se produjo al revisar el contenido real de los archivadores. Por su parte, el paleontólogo Paul Barrett, vinculado al Museo de Historia Natural, subrayó la trascendencia del estudio:
«A veces, solo cuando uno se pregunta qué hay realmente en ese cajón, se topa con algo y piensa: Ah, esto parece interesante», declaró Evans.
A pesar de que diversas expediciones han localizado otros restos fósiles en la región desde mediados de los años ochenta, los descubrimientos de esta naturaleza continúan siendo excepcionales en la geografía polar contemporánea, aportando valiosa información sobre la evolución climática y biológica del planeta.
Fuente: Blue News