• Martes, 22 de septiembre de 2026
La impronta fósil T-373 preservada en la Formación Fossil Hill. Foto: Mansilla-Vera et al. / Sci.News.

PALEONTOLOGÍA / EVOLUCIÓN

Una diminuta marca impresa en ceniza volcánica fosilizada acaba de reescribir un capítulo clave de la historia biológica del planeta. En las inmediaciones de la Península Fildes, sobre la Isla Rey Jorge, un equipo de paleontólogos chilenos y argentinos desenterró la primera huella identificada de un mamífero terrestre en estas latitudes, demostrando de manera categórica que pequeños depredadores activos cazaban bajo las copas de bosques templados mucho antes de que el hielo cubriera la superficie terrestre.

La pieza, catalogada bajo el código T-373, mide apenas un par de centímetros y exhibe con asombrosa nitidez la pisada simultánea de una pata delantera y otra trasera. Según el estudio liderado por el doctor Héctor Mansilla-Vera y difundido en la revista científica Polar Biology, las características morfológicas corresponden a un carnívoro de talla pequeña —similar a un gato doméstico o a una zarigüeya moderna— perteneciente al linaje extinto de los metaterios.

Hasta la fecha, las únicas señales de mamíferos en el registro geológico local consistían en fragmentos aislados de dientes y huesos hallados principalmente en la Isla Marambio. Sin embargo, una huella aporta algo que los restos óseos dispersos jamás pueden revelar: la certeza de que el animal estuvo vivo en ese terreno exacto, desplazándose sobre el barro húmedo de una planicie aluvial hace 55 millones de años, durante el periodo cálido del Eoceno temprano.

Aquel entorno difería radicalmente del paisaje actual. La masa de tierra formaba parte de un corredor boscoso continuo conectado con el extremo meridional de Sudamérica y Oceanía, poblado por hayas australes, helechos y una variada microfauna.

El descubrimiento de la impronta T-373 no solo llena un vacío documental de millones de años, sino que reafirma el papel protagónico del sur como una encrucijada evolutiva determinante para la dispersión de los mamíferos en el hemisferio meridional.

Fuente: Sci.News

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