• Domingo, 6 de septiembre de 2026

Periódico digital del Mercosur con cobertura de política, economía y actualidad en el Mercosur.

Antes del hielo estaban los ríos: un vasto sistema fluvial recorría el continente antártico hace más de 30 millones de años.

Investigadores de la Universidad de Bremen y del Instituto Alfred Wegener, Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina, en Alemania, junto con científicos de universidades e institutos alemanes, británicos, irlandeses y suecos, han concretado un importante hallazgo que se resume en un estudio publicado en Science Advances: descubrieron fuertes evidencias de la existencia de un sistema fluvial que cruzaba la Antártida hace entre 30 y 40 millones de años, formando parte de un escenario hoy inimaginable en el inhóspito continente blanco.

Vale recordar que la Antártida no siempre fue una masa de tierra aislada y solitaria cubierta de hielo. Hasta hace alrededor de 100 millones de años, era la parte central del supercontinente Gondwana. Luego de su separación, la Antártida se estableció como un continente independiente. Sin embargo, no estaba dominada por el hielo y tenía un clima templado. Más allá de su ubicación en el polo sur, las condiciones climáticas templadas fueron predominantes en la Antártida hasta el final del Eoceno, hace unos 34 millones de años. En ese momento, el continente fue atravesado por extensos sistemas fluviales: ahora, los científicos han identificado el más grande de estos sistemas, un río de enormes dimensiones que cruzaba todo el continente.

Según una nota de prensa, el equipo de especialistas examinó muestras de sedimentos que obtuvieron del Mar de Amundsen, frente a la costa de la Antártida Occidental, durante una expedición del rompehielos de investigación Polarstern. Los análisis muestran que la mayoría de los minerales y fragmentos de roca en estos sedimentos no provienen de la Antártida Occidental, sino de las Montañas Transantárticas ubicadas en el borde de la Antártida Oriental, a miles de kilómetros de distancia. Se trata de una cordillera que ha surgido desde finales del Eoceno, como parte clave de una grieta continental que se denomina Sistema de Rift, que actualmente divide al continente helado en dos masas bien diferenciadas: la Antártida Oriental y Occidental. Los especialistas explicaron que el levantamiento y la erosión de las Montañas Transantárticas produjo grandes cantidades de desechos, que el río descubierto en el nuevo estudio transportó a lo largo de una distancia de más de 1.500 kilómetros hacia el actual Mar de Amundsen, donde se recogieron las muestras.

Fuente: Prensa Mercosur

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *